El vestido fuera del salón: La libertad de un Trash the Dress (de 15 años o de Bodas)

En Uruguay tenemos una cultura de fiestas increíbles, tanto en bodas como en 15 años. Pero hay algo que esos dos mundos comparten: la noche. Las luces del salón, los protocolos y ese miedo constante a que "nada le pase al vestido" antes de entrar a la fiesta.

Como te contaba en mi primera entrada del blog (consejos para una sesión de preboda), para que una foto se sienta real tiene, que haber confianza. El Trash the Dress suele generar dudas, pero para mí es el momento donde nos permitimos ser más espontáneos, sin protocolos y con una sola regla: disfrutar sin preocuparse por el cronograma. Me gusta pensarlo como el último baile del vestido.

Trash the dress - Canelones, Ciudad de la Costa - Fotógrafo 15 años

El vestido bajo otra luz: el Lado B

Las fotos que acompañan este post me encantan porque muestran una versión diferente a la que estamos acostumbrados. Venimos de una tradición de fiestas nocturnas, muy de "cuento", donde el vestido se luce casi siempre con la iluminación del salón. Pero es bajo la luz del día donde realmente se luce más.

La luz natural permite captar los detalles y las texturas de una forma mucho más suave. Es una oportunidad para tener fotos más tranquilas, aprovechando tonos que contrastan con el blanco del vestido sin la intensidad de las luces de la fiesta. Es, básicamente, ver el vestido en un entorno totalmente distinto.

Trash the dress - Ciudad de la Costa, Canelones - Fotógrafo 15 años

De los nervios de la fiesta a la libertad de la playa

Es normal que te preguntes ¿para qué voy a usar el vestido otra vez?, y te digo: para que lo disfrutes de verdad, sin miedo. En la fiesta hay nervios y un cronograma que cumplir, pero en un Trash the Dress, el tiempo se detiene.

  • Sin zapatos: caminar descalza cambia por completo la postura y la actitud.

  • Más movimiento: Al ser una sesión sin cronograma, sin la exigencia de estar pendiente de una fiesta o de los invitados, podemos divertirnos con el vestido y despreocuparnos. Al soltar esa tensión, el resultado son fotos con mucho más movimiento, donde realmente se disfruta de lo lindo que es tener puesto ese vestido que elegiste como el ideal.

    Trash the dress - Ciudad de la Costa, Canelones - Fotógrafo 15 años

¿Destruir el vestido? No, darle una última historia

El nombre "Trash the Dress" suena fuerte, pero no se trata de romper nada (a menos que quieras). Se trata de liberarse del protocolo. Es animarse a caminar con el por la playa, a sentarse en la arena, o correr con él en un bosque lleno de árboles, disfrutarlo sin miedo a estropearlo, a sentirse realmente cómoda en él. 

Mi objetivo es que, cuando pasen los años y mires estas fotos, no veas solamente un vestido lindo. Entre todas las decisiones de la fiesta —el salón, la música—, el vestido, seguramente es la elección más personal. Lo que busco es que te veas ahí, relajada, disfrutando por fin de ese detalle que te llevó meses elegir. 

Trash the dress - Ciudad de la Costa, Canelones - Fotógrafo 15 años

¿Te animarías a darle una última aventura a tu vestido? Si buscás un registro natural y sin poses forzadas, la playa, un campo y el atardecer nos están esperando.
Escribime por whatsapp y planeamos ese último baile para tu vestido 
También podés ver más de mi trabajo en mi web: www.losobjetivosdejose.com


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